CUÁNTAS VECES HAS OÍDO LO DE UNA INFANCIA SIN PANTALLAS ?
Si estás harta de gurús que te prometen (a través de la pantalla) una infancia sin pantallas, si quieres para tus hijos o tus alumnos experiencias reales, contacto con la naturaleza y con amigos, ojos brillantes de curiosidad y tierra en las manos, esta historia es para ti.
La infancia de hoy se escapa entre las manos.
¿POR QUÉ?
Porque el ritmo es frenético, vamos acelerados. A todas partes. Trabajo-casa-colegio extraescolares-ducha-cena y vuelta a empezar.
Los niveles de estrés actuales nunca antes se habían producido.
Los motivos son la sobreestimulación constante, la autoexigencia de llegar a todo y la falta de desconexión con la rutina y las responsabilidades diarias.
Y afecta sobre todo a las personas de entre 30 y 45 años.
El estrés en esa parte de la población ya no es episódico, sino crónico y sostenido. Incluso los momentos de descanso están dominados por estímulos, pantallas y comparación social. Esto impide la recuperación emocional y hace que el cortisol esté bailando la Macarena todo el día por tus venas.
¿Y QUÉ TENEMOS EN COMÚN LAS PERSONAS DE ESA FRANJA DE EDAD, ENTRE LAS QUE QUIZÁS ESTÉS TÚ? ¿QUE TENEMOS EL CORTISOL ALTO?
Eso también, pero otra cosa: que tenemos hijos pequeños.
Y ELLOS SON LOS VERDADEROS PERJUDICADOS EN ESTA CARRERA LOCA. PORQUE NO ESTAMOS SIEMPRE QUE LO NECESITAN, EN LO MÁS COTIDIANO.
Pero no te preocupes, el estrés no es eterno. A los 45-50 alcanzarás la meta, el éxito laboral, la tranquilidad financiera y, por fin, el tiempo para ti y para ellos.
En ese momento tendrán, más o menos, entre 15 y 20 años. Estarán sanos, les habrás dado una buena educación y saldrán a comerse el mundo con la energía que tú también lo hiciste. Todo bien.
Y QUERRÁN PASAR SU TIEMPO HACIENDO SUS COSAS, EN SU HABITACIÓN Y CON SUS AMIGOS.
De vacaciones, ya ni hablemos. Quizás consigamos alargar unos cuantos años más la comida del domingo todos juntos.
Asi que…
Puedes pasar tiempo con ellos ahora y sembrar los recuerdos de mañana. O puedes lamentarte cuando seas mayor.
Ahora son solo para ti.
Y LO MEJOR DE TODO: LO QUE MÁS DESEAN ES PASAR
TIEMPO CONTIGO. APROVÉCHATE.
EL CUENTO DE LAS 6 CASITAS
Érase una vez, en los años 90, una pequeña aldea con seis casitas en círculo. En cada una de ellas crecían niños felices, desde los bebés de menos de 1 año hasta los más mayores del poblado, los de 5-6 años.
DESDE LA PLAZA SALÍAN DISTINTOS CAMINOS ENTRE ÁRBOLES Y NATURALEZA QUE DIRIGÍAN A LOS HUERTOS, EL GALLINERO, LOS CORRALES DE LAS OVEJAS Y RESTO DE RINCONES DEL PUEBLO.
Los niños aprendían en su clase on su profe y sus amigos, jugaban al aire libre, cuidaban a los animales, recogían los huevos de las gallinas y los tomates del huerto.
Se llamaba Escuela Infantil El Huerto, un lugar en el que la infancia estaba protegida y se cultivaba el tiempo lento.
Pasaron los años y sus creadores (David y Flora, quizás los conozcas si estás leyendo esto), quisieron transformar la escuela en algo mucho más trascendente, que pudiese ayudar a muchos más niños a tener una infancia auténtica, a crecer ligados a la naturaleza y a las personas, y a sembrar en ellos la semilla de la curiosidad infinita.
El Huerto comenzó a compaginar la escuela de 0 a 6 años con visitas de niños que acudían con sus profes del cole a pasar un día en la aldea, a aprender que los huevos y la lana no salen del supermercado, a cuidar a los animales, a coger las hortalizas del huerto y a practicar los oficios tradicionales en talleres de artesanía.
Poco a poco, el poblado se fue transformando y las seis casitas fueron albergando mundos mágicos: ecosistemas, talleres, teatro, laboratorio científico y todos esos rincones de aprendizaje y creatividad que la infancia necesita para desarrollar todo su potencial. Y para ser defendida y elevada como se merece.
Más tarde, los cuentos aparecieron en la aldea como un potenciador de la creatividad y del desarrollo emocional de los niños, con la producción de obras musicales que se representaban en la sala de teatro en directo y reforzaban el impacto y potencial transformador de la experiencia.
Y así nació lo que es hoy.
LA GRANJA DE LOS CUENTOS
UN RINCÓN DONDE LOS NIÑOS ENCUENTRAN TODO LO QUE MÁS LES GUSTA Y MÁS NECESITAN PARA DESARROLLARSE. UN REFUGIO DE LA INFANCIA AUTÉNTICA.
QuÉ TENEMOS PARA TI EN LA GRANJA
SI ERES PROFE:
Una excursión con tu clase que deja huella. Te prometemos que si al final de curso les preguntas por los 2 o 3 mejores días del año, uno de ellos será la granja.
Ya, si eres de las que vienen curso tras curso desde hace 20 o 25 años, poco te tenemos que contar. Pero, para el resto:
Tenemos preparado un recorrido por la misma aldea de antaño, las mismas casitas, los huertos, animales y ciencia, historias mágicas en el teatro, talleres artesanales para que manipulen, exploren, experimenten la vida de antes y la que debe ser ahora. Siempre guiado por uno de nuestros super monitores. En contacto con la tierra, con empatía hacia los demás y respeto por la naturaleza.
No preparamos actividades, preparamos una experiencia con vivencias adaptadas a cada edad. Esto es diferente a lo que has visto por ahí. La granja es otra cosa.
SI ERES MADRE, PADRE, ABUELO O TÍA:
En definitiva, si tienes niños en tu vida y quieres para ellos la infancia que siembra recuerdos, que vivan la vida de pueblo que añoras, si quieres ver sus ojos grandes y nerviosos cuando acarician a una lechuza o cuando eclosiona un huevo delante de su cara y sale un pollito de su interior…
Entonces, tenemos mucho para ti.
Recorridos en familia el fin de semana para recuperar el tiempo lento, campamentos en verano con amigos que se reencuentran cada año, ese cumpleaños que nunca olvidas, y siempre acompañados por nuestros super monitores (o elfos mágicos, si vienes en Navidad a tener un encuentro privado con Papá Noel).
Siempre aforos limitados, nunca colas ni esperas. Bullicio, ruido y prisas, en otras partes.
Si ya formas parte de nuestro universo, sabes de qué te hablamos. Que al terminar el recorrido un sábado te piden volver (siempre con el mismo monitor, sea el que sea). Que se piden de regalo de cumple venir a los campas de la granja. Que cuando termina la semana de campa, el viernes, salen llorando porque no quieren que acabe.
ES SU CASA. SU GRANJA. SU ZONA DE SEGURIDAD.
EL PUEBLO GUARDIÁN DE SU INFANCIA.
¿Quieres que te hablemos de nuestro equipo profesional y multidisciplinar formado por ecólogos, maestros, biólogos, educadores sociales, animadores y blablabla?
¿De nuestros 30 años de experiencia? ¿De nuestros programas educativos adaptados a cada edad?
¿Quieres que te hablemos de nuestro equipo profesional y multidisciplinar formado por ecólogos, maestros, biólogos, educadores sociales, animadores y blablabla?
¿De nuestros 30 años de experiencia? ¿De nuestros programas educativos adaptados a cada edad?
ESO YA TE LO HAN DICHO MUCHAS VECES Y NO QUEREMOS ABURRIRTE
Lo que vas a encontrar aquí es otra cosa. Es acompañamiento y cuidado.
Un equipo de personas con todo preparado cada día para que tu experiencia y la de tus hijos o alumnos sea siempre lo mejor que hayas visto hasta el momento.
Si eres profe y vienes con el cole, encontrarás tiempo para respirar y una organización exquisita, un equipo de gestión y coordinación que te lo pone todo fácil para que solo tengas que acompañar y disfrutar.
Para tus alumnos, una jornada de vivencias educativas guiada por un equipo de monitores y animadores que, al final de la excursión, se querrán llevar al cole.
Prometido.
Si vienes el fin de semana con tu familia, encontrarás guías que te pondrán la mañana fácil, cada vivencia a su momento, sin colas ni esperas.
Para que solo disfrutes de ver que tus hijos disfrutan.
Y ellos se llevan momentos únicos contigo que florecerán en su interior como recuerdos inolvidables cuando sean mayores.
Y si apuntas a tus hijos a los campas, les regalarás un verano como los de antes.
¿Y sabes qué harán cada año el primer día de campa?
Ir a dar un abrazo gigante a su monitor del año anterior. Siempre pasa.
Y sí, puede que el último día se marchen con una lagrimilla porque no quieren separarse de este lugar hasta el año siguiente, pero eso también es infancia de la buena y forma parte del proceso.
Desde los 90 aquí seguimos
Ya vamos por la segunda generación y el equipo ha ido creciendo mucho.
David y Flora dieron paso a Álex, Yaiza, Ricardo, Tintín, un super equipo de monitores, equipazo de cocina con Roxana a la cabeza, cuidadores de aulas y animales, jardineros detallistas para que todo esté perfecto y, en definitiva, que te sumerjas en un cuento mágico cada vez que vengas.
Desde la Escuela Infantil El Huerto hasta La Granja de los Cuentos, nuestra vocación y compromiso con la infancia de verdad siguen intactos.
Nos tomamos en serio tu tiempo y la infancia de tus hijos y alumnos.
Creemos en nuestra misión y confiamos en nuestro propósito
Las seis casitas siguen donde estaban, contando historias nuevas cada día y adaptándose a los nuevos tiempos para que, mientras el mundo cambia, lo importante no cambie.
PROTEGIENDO LA INFANCIA AUTÉNTICA.
ACOMPAÑÁNDOTE EN EL CAMINO.
SEMBRANDO RECUERDOS.
Te contamos cómo lo hacemos y valoramos juntas si encaja con tu grupo.